jueves, 29 de septiembre de 2016




VIENDO CÓMO EL VERANO SE VA
(A FERDINO)


Las horas, Ferdino, del estío breve,
del Aquilón en alas,
volando verlas puedo,
y de la rosa ceder la púrpura.

Pinta ya desabrido el cielo el ceño,
y los rayos ahoga
en grises tules Febo,
 de fulgores ya desnudo, ya mustio.

Volverá el blanco lastre al olmo ajar,
de sinoples huérfano,
sobre el albino prado
en halo cárdeno ya dispersos.

Sufrirá el arroyo el álgido grillo
qu´en paso presuroso,
sus esperanzas hiela,
y estilará líquida pesadumbre.

Cruje el orbe en tenebroso bramido;
 el verdugo cristal
los pámpanos mutila,
y a la verdinegra yedra lacera.

De azulino furor y blanca furia
al mar Neptuno viste,
volante navecilla
trémula de la tierra el asilo inquiere.

Y así veo a la edad florida mía,
en dulce ocio y engaños
extinguir ya la llama,
y acercar el temido cano frío.

 Acaso lejos no esté ya el tierno abrazo
que a mis horas aguarda;
el peregrino soplo
que de mis días la luz hurtará.

Cuan lozano el clavel sus pompas pierde
y el resplandor entrega,
cuan colorido el prado
sus galas, triste, marchitar observa.

De mí huye y a mí se acerca ya el Tiempo
en raudo, en firme paso,
con ambicioso celo
la que le debo deuda a requerirme.


Luis Varela

miércoles, 28 de septiembre de 2016




MAL PODRÉ…


Mal podré de mi dulce mal guardarme,
si el sirenio canto, osado, no eludo,
si en tal delirio cruel, tal mi desnudo
pecho torna dulcemente a engañarme.

Mal seguro en mi bien habré de hallarme,
si en inseguro paso al hado aludo,
mas, escrito acaso esté que un fiel mudo
impulso, a vos eterno ha de arrastrarme.

Ergo huir volver será, señora mía,
blandas torres de baldía esperanza
en fantasías alzar sostenidas;

pues bien sé que amaros es mi porfía,
y no ansío ni busco a ello mudanza,
aun siendo en vos mil y un ansias perdidas.



Luis Varela

viernes, 16 de septiembre de 2016




SONETO


Silencio, a tu seno mi voz entrego,
mutile tu mano mi necia mano,
no permita que tu paz quiebre en vano
la que a mi pecho llama abrasa en fuego.

Sombra da y mármol a la que te allego
sangrada pluma, hija de un yerro humano;
deja que el viento traslade lejano
mi dolor y ciña el pecho al sosiego.

Altera el albur de mi infanda suerte,
en mi alma talla el claro desengaño,
mi sed apaga de indigna venganza,

acalla mi afán, mi artera esperanza,
y extirpa de mi pecho el vil engaño;
beber quiero el licor de queda muerte.



Luis Varela

jueves, 15 de septiembre de 2016




SONETO 


No tus ojos en fuerte yugo, Delia,
con trigueño lazo me han a ti atado,
no el clavel en dulces labios pintado,
ni las que emulan perlas alba camelia,

no la que a Febo en resplandor parhelia,
nacer hace uno y otro albor derrocado,
no en tus pómulos el grana esmaltado,
ni la que en ti belleza excede a Ofelia.

Fue la que en tu alma, eterna se adivina,
venusta pureza en humana celda
(de mi negror luz siendo y alegría),

 que de corona te baña divina;
la que mis días a los tuyos suelda,
la que a ti eterna enlaza el alma mía.



Luis Varela

miércoles, 14 de septiembre de 2016




LE DICE A UN ESCULTOR EN UN BUSTO AFANADO


Oh Marcio, Marcio, en temerario intento,
¿trasladar quieres la excelsa hermosura
con que a Delia, esplendida ornó Natura
en albo mármol frío de alma exento?

Tallar podrán tu ingenio y grande tiento
de tan hermosa faz la tierna hechura,
mas, ¿piensas con tu pericia y tu finura
imitar poder luz y sentimiento?

¿Cómo el suave acento labrar pretendes?
Vamos, detén, detén tu esfuerzo vano,
beldad tanta no ultraje tu áspero arte.

¡Tente!, errado, tal vez, ¿no comprendes
cuán lejos se hallan tu cincel y mano
de mi Delia esculpir su mejor parte?



Luis Varela

jueves, 8 de septiembre de 2016




POEMA VESPERTINO



De la sombra tiende la noche el velo,
cual pompas oculta l´alba azucena,
acaricia el orbe el céfiro blando
y en la tierna arena suspira el amante,
(las dóciles espumas contemplando)
las quejas de su afán en versos envueltas.
Mil claveles y rosas mil quisiera
a los pies de su amor dormido esparcir…




Luis Varela

martes, 6 de septiembre de 2016





A LOS POESTAS DEL ROMÁNTICO ESPAÑOL



Ya cerque al expirado tiempo mío
el aciago gris de vuestra túnica,
muera mi luz en vuestro abrazo blando,
oh, fluctuantes velos.

En vano el pecho extiendo
lóbrego y dolorido; sólo muerta
sangre del antaño volcán hirviente
derramar puedo en negras querellas.

Venid y abrazadme lánguidas nieblas,
abrid vuestro seno frío, acoged
en vuestro desconcierto tenebroso
este mi sueño muerto.

Soplad oscuros vientos
sobre los pálidos bosques del alma,
mas ved no habrá para mi voz olvido,
su himno alzarán vuestras alas al cielo.



Luis Varela

lunes, 5 de septiembre de 2016




POEMA NOCTURNO VI



Busca, oh barquilla mía, l´alba luz
que mi pena ruda incesante ahoga;
pórtanos más allá del horizonte
en alas de la que suspira brisa.

Hiende blanda la tímida espuma
y el marino aroma en mi seno aloja,
abriré yo el alma al albino brillo
que su dulzura en el azul esboza.

Pronta vuela hacia el alto sueño mío,
detén de mi dolor el golpe helado,
el son contén de mi hórrido gemido
y proa pon a mi esquivo ensueño.




Luis Varela

viernes, 2 de septiembre de 2016




SONETO


 Sobre este ramo de canoras quejas,
métrica pira de ardientes enojos,
el líquido fuego va de mis ojos
en no corrientes atadas madejas.

Sagradas ondas al llanto parejas,
de tus desaires, los bellos despojos;
flores que nacen de rudos abrojos,
llamas que con nieve ofendes y vejas.

Justo dolor en armónica vena,
de amor sacro daño en tintado fuego,
del seno el dibujado desaliento (1)

qu´en manos ya del presuroso viento,
a ti acercan, Delia, en lucido ruego,
la qu´ en mí mortal mora eterna pena.


Luis Varela




1 Describen los dos cuartetos y el primer terceto el soneto de queja amorosa. 

jueves, 1 de septiembre de 2016




POEMA NOCTURNO A DELIA


El negror abraza Selene clara,
cual blanco el lirio entre verdor alumbra,
argenta del Tambre las aguas negras
y despunta la ninfa en ondas blandas…

¿Quién pugnar podrá  con la astral deidad
que al orbe descubre la nívea frente,
en giro raudo y bello,
y esbelta el nocturnal cielo ilumina
con grácil donaire
su alba vestidura ya desplegando?

A la orilla del Tambre cristalino
con etérea donosura danzando,
fugitivo su talle,
con salero arqueado enamora
y tal su ritmo es puro,
que el verde firme apenas sus pies pulsan.



Luis Varela